jueves, 2 de octubre de 2008


Tengo ese complejo de pájaro violeta,

de ave herida,

de polvo que arrastra el tiempo,

y huyo invisible ante la mirada agonizante de quién no me cree,

de aquellos que miran con temor mi pasajero viaje en el cielo,

tengo aquel complejo desde que las velas se apagaron confusas ante mis ojos incredulos y lapidarios,

como pequeña alma sometida al viento y sus cambios de animo,

como rios que atormentan,

como árbol en pleno grito de ausencia,

voy divulgando secretos a la tierra que me roza los pies,

a las ganas que poco a poco se consumen a si mismas

y aprenden a cargar con los dolores que en otros tiempos fueron sangrantes

tormentosos,

y ahora,

ahora no son mas que placebos a la hora de querer dormir,

con la mirada clavada en el techo de mi nido en blanca flor,

con sublime paciencia voy cavando un pozo sin fondo,

para no estancarme

para que ya no duela,

para olvidarme del viento y sus cambios que remecen mis alas,

para volar en calma con el corazón apretado de colores que ya no se marchitan

y que surgen en cantos que mis oídos ya no rechazan,

porque tienen un lugar donde descansar,

un lugar donde reposar las ansías de los días que nunca fueron,

tengo aquel complejo de pájaro herido que colecciona cicatricez

para mirarlas posteriormente y reírme

de aquellos nudos inexpugnables...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Canten, pájaros color violeta

Intentar reclamar aquello que ya no es correspondido,
aquello que se encuentra anclado
en un mar de lágrimas de sangre,
no siento dolor,
sólo una mueca,
un calor que brota desde las entrañas,
hasta salir enfurecido por mis ojos ya rojos de sangre,
estáticos y lápidarios,
intentar observar de forma objetiva el paso del tiempo y su calvicie,
con las manos rotas,
con las manos rojas,
con los pies pegados al suelo y ríes!!,
si,
tú ríes,
te burlas de mi pequeño melodrama,
de mis caries de infancia,
de mi repudio hacia la presencia de extraños sujetos que acarician mis cabellos,
no siento dolor,
sólo un poco de frío, un poco de verguenza, por estar de pie y un tanto ebria,
escupiendo al cielo y maldiciendo sus pateticas nubes,
a la lluvia que me apena,
maldiciendo todo menos los pájaros de la memoria,
pues en ellos se encuentra el descanzo infinito,
el no llanto,
y las muecas que intentan ser alegría,
reclamo al viento una simple señal,
una nube que no sea nube,
me cubro de harapos y en nudos te escribo,
te describo y no sangro,
pues ya no duele,
es sólo frío, es pasajero
y aquello que no es correspondido cae cada día un poco más,
se suicida y se escupe a si mismo
por el estado impúdico que le hace sentir la conciencia.
No siento dolor
y por las noches el hielo me quema,
me quema y me consume
sin pensar en las cenizas que el placer regala,
sin pensar en los ojos y oídos sangrantes,
sin pensar en el sonido aterrador de las nueve de la mañana,
cuándo lo único que reclamo son cantos,
los cantos de mis pájaros color violeta.

no sé

Soy idiota por inercia,
ridicula por excelencia,
incoherente por tu culpa,
me marchito fácilmente, me conmueve todo en susurros lentos,
en poesías pasajeras,
en melodías bizarras que importan poco,
soy nihilista por lo que he vivido,
soy fria ante tus manos,
golondrina de invierno,
y cicatriz en tus brazos,
soy imbécil por culpa de las avenidas,
desubicada por el miedo a morir, soy humana y muero,
tengo malas costumbres (las aprendí de pequeña)
mis dedos son chuecos por culpa de hacer sonar mis huesos en la infancia,
somos hojas secas y todo es culpa de tus ojos,
si,
tus ojos que me miran como cavando pozos profundos en mis pupilas gastadas, que se confunden con el iris oscuro de mis ojos aceituna o quizás de uva, negros sin se lapidarios,
soy inerte,
pero eso no es tu culpa...

martes, 5 de agosto de 2008


Volver a lo simple,

observar el lento caer de la lluvia,

tocar con mis propias manos la suavidad de una flor,

tantas, tantas cosas simples que siguen pasando,

yo me detengo a ver pasar la vida

y pasa lenta frente a mis ojos,

no me preocupa sentir,

ya no me preocupa tener que cerrar los ojos frente al sol,

volver a los simple

y no porque sea más fácil, sino, porque volver a la simpleza me llena el alma de constante plenitud,

me gusta reír cuando los pájaros vuelan sin rumbo,

me gusta ver mis pies al caminar,

me gusta oler el perfume dulce de las frutas,

me gusta tocar con mis propias manos el cielo y volver deprisa, con súblime calma, con inquietante fervor...


Ahora digo, en triángulos irreconocibles alcanzaré a los autos que corren deprisa

junto a mi bicicleta,

al lado hay ropa tendida, no importa,

el cielo aveces se suicida, pero de el depende volver a recolectar sus trozos, en cantidades perfectas,

acaso, ¿no pasa lo mismo con el corazón?

si, aveces se suicida, aveces sangra y bombea y bombea,

pero si tengo manos, aún podré recoger esos trozos,

aún podré unir el rompecabezas que dejó un recuerdo,

ahora cuando vienen los "flashback" suelo sonreír deprisa y en calma...

lunes, 4 de agosto de 2008

.:.

Ya no recordaba el sabor a dulce...

Mi alma se contenta,
se contenta porque tiene un lugar en donde reposar,
un lugar en donde relajar sus ansias...
Pájaros en mis manos, porfavor vuelen, sean libres como mi calma, como mi ser, libres como mi existir, libres como el viento que sopla fuerte,
libre como las hojas de los árboles en otoño.

"Si tengo el corazón entre las manos, es porque hoy, quiero abrirlo sin pensar"